Los secretos del corazón

cartel Los secretos del corazón

Los secretos del corazón

Título original: 
Rabbit Hole
País: 
Estados Unidos
Fecha de edición: 
2010
Duración: 
91 min
Género: 
Drama familiar
Director: 
John Cameron Mitchell
Reparto: 
Nicole Kidman, Aaron Eckhart, Dianne Wiest, Tammy Blanchard, Sandra Oh, Miles Teller, Giancarlo Esposito, Jon Tenney, Phoenix List
Fotografia: 
Frank G. DeMarco
Música: 
Anton Sanko
Montaje: 
Joe Klotz
Producción: 
Nicole Kidman
Distribución: 
A Contracorriente Films
Estreno en España: 
2013 (Mayo)
Temática: 
Público: 
Sinopsis: 

La pérdida se afronta de forma personal, no afecta a nadie por igual e incluso entre los miembros de una pareja que pueden compartir mucho. Mientras algunas personas la toman con resignación y su sentimientos son íntimos otros necesitan externalizar este dolor e incluso culpar a todo lo que les rodea.

Algunas personas tras la pérdida se sienten fuera de lugar y otras poco a poco sabrán aprovechar las oportunidades que la vida nos brinda siempre, porqué al fin y al cabo, la Vida es un fluir que se escapa a nuestra mente.

Todo ello refleja en una película magistral que aborda la evolución de un matrimonio formado por Becca y Howie, que ha perdido a su único hijo (Danny, de cuatro años) atropellado por un coche en sus personajes absorbente, una cinta que nos sumerge en el sufrimiento de los protagonistas con algo sutilidad y un toque de humo dosificado para atizar la emocionalidad del espectador sin estridencias ni dramatismos.

El filme se inicia ocho meses después de la tragedia por tanto, estamos en el momento en que el duelo empieza a aflorar de forma dramática y a corroer a la pareja protagonista. Conforma avanza la acción, comprendemos que se trata del dolor rutinario, asentado y que se expande ocupando toda la cotidianeidad de la pareja.

La narración de Los secretos del corazón se desarrolla sobre la relación entre Becca y Howie y cada cual con sus recursos psicológicos. Ella se acerca a un personaje que le permite mirar hacia el pasado y tratar de entender lo ocurrido, que se nos muestra mediante flashbacks insertados de manera muy puntual. Paralelamente, se nos muestran flashforwards que no revelan nada en particular sino que se comportan a modo de metáfora de la carencia emocional que separa a todos los involucrados en la tragedia.

Ambos miembros de la pareja tienen una manera distinta de enfrentar el duelo y ello marca el abismo emocional que se fragua entre ambos desde el comienzo hasta el final.

Las etapas del duelo se van manifestando gradualmente frente a las circunstancias de la vida en común y de los secretos que se ocultan. La cinta explora la búsqueda de consuelo tras una pérdida a través de los grupos de terapia, la religión, la familia, las experiencias similares, el cónyuge y cada cual con su particular forma de buscar el alivio en un lugar diferente.

El personaje de Becca es una mujer fuerte, que quiere superar el duelo por sí misma, sin apoyos a la vez que despojarse de sus demonios con su madre y hermana, en definitiva intentar olvidar al hijo. Por su parte, el marido, Howie, también es fuerte y masculino; sin embargo, él sí siente la necesidad de apoyo externo e intenta afrontarlo como la sociedad espera y, por tanto, se niega a perder el recuerdo de su hijo a pesar de la separación hacia la que lo empuja su esposa. El resto de personajes vive su propio drama a menor escala o, como el caso de la madre de Becca, aceptándolo gracias al paso del tiempo.

La película no se ceba en el melodrama de pareja, sino que se adentra en la intimidad de la personalidad del matrimonio y cómo la pérdida va ahogándolos, en silencio, y depositándose a modo de capas en su personalidad. A la par, esta pérdida también afecta a su entorno inmediato y la ausencia también se filtra en su devenir incluso en Jason, el adolescente que atropella al pequeño.

Atrapados en un laberinto de culpa, recriminación, sarcasmo y rabia, la pareja se enfrenta a la pérdida de formas distintas y, por tanto, sus elecciones amenazan seriamente con distanciarlos para siempre. Pero a medida que se desarrollan los acontecimientos y sus vidas cobran nuevos significados, se ven forzados a encontrar un punto en común que les permita seguir juntos.

Basado en la obra teatral con la que su autor, David Lindsay-Abaire ganó el Pulitzer en 2007, esta cinta narra la crisis en el matrimonio de Becca y Howie tras la muerte accidental de su hijo de cuatro años.

El filme es esplendoroso por su sencillez no se esconde tras recursos de guion fáciles como El turista accidental (1988) y es equiparable en profundidad a La habitación del hijo (2001) de Nanni Moretti. El director entreteje escenas domésticas en que tanto Nicole Kidman como Aaron Eckhart se lucen como los actores de primer orden que son. La música apoya el tono pausado de muchos momentos de esta exquisita cinta. Recomendable de ver en versión original subtitulada para apreciar el gran trabajo interpretativo de sus protagonistas a lo largo de toda la película.

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