Portada El cerebro en duelo

El cerebro en duelo

Título original
The grieving brain
Autoría
Mary-Frances O'Connor
Editorial
Ediciones Obelisco. Colección Psicología
Fecha de publicación
2023 (Noviembre)
Idioma
Castellano
Coordinación y corrección
Traducción de Verónica d'Ornellas y corrección de Sara Moreno
Diseño
Maquetación: Marga Benavides; diseño cubierta: Enrique Iborra
Impresión
Tapa blanda, encuadernación rústica; tamaño de 15,5 x 23,5 cm, 232 páginas
Temática
Público
Sinopsis

El cerebro en duelo, explora lo que ocurre dentro del cerebro cuando nos apegamos a otra persona y luego la perdemos; y por qué puede resultar tan difícil imaginar un futuro sin ella.

A veces el cerebro nos hace creer que la muerte simplemente no ha ocurrido. El cerebro en duelo ofrece una información destacable sobre el funcionamiento de la mente y la evolución del duelo.

La explicación de Mary-Frances O’Connor sobre la reacción del cerebro a una pérdida es una visión inspiradora del amor. Y su descubrimiento de que debemos ver el duelo como una forma de aprendizaje es una perspectiva nueva y audaz de un problema intemporal.

En el camino de comprender el duelo

Si hay algo que caracteriza las relaciones humanas es el abrumador sentimiento que nos invade tras la muerte de un ser querido. La pérdida, la ausencia que nos abate en estos momentos se convierte en aflicción.

En el siglo xx, algunos psiquiatras (Sigmund Freud, Elisabeth Kübler-Ross y otros) empezaron a describir, desde una perspectiva más objetiva, lo que las personas que sentían durante el duelo, y observaron patrones y similitudes significativos entre ellas. Las fases del duelo es una de estas aportaciones.

Luego en la literatura científica se escribieron unas descripciones magníficas del «qué» de la aflicción: qué se siente, qué problemas causa e incluso qué reacciones corporales se producen.

El cerebro en duelo se interesa por el funcionamiento de nuestro cerebro para comprender el por qué. ¿Por qué es tan dolorosa la aflicción? ¿Por qué la muerte, la ausencia permanente de esa persona a la que uno estaba unido, tiene como consecuencia unos sentimientos tan devastadores y provoca comportamientos y creencias que son inexplicables, incluso para uno mismo?

La perspectiva de la neurociencia

Cuando pensamos en la aflicción, la neurociencia no es necesariamente la disciplina que nos viene a la mente, pero cuando un ser querido fallece, el cerebro tiene un problema que resolver. Y no es un problema trivial.

Perder a una persona amada nos abruma porque necesitamos a nuestros seres queridos tanto como necesitamos alimentos y agua. Afortunadamente, el cerebro es bueno para resolver problemas.

De hecho, el cerebro dedica un gran esfuerzo a determinar dónde están nuestros seres queridos cuando están vivos, para que podamos encontrarlos cuando los necesitemos.

Y el cerebro suele preferir los hábitos y las predicciones antes que nueva información, pero se esfuerza por aprender la información nueva que no puede ser ignorada, como la ausencia de nuestro ser querido.

El duelo requiere la difícil tarea de sacar a la persona que ha fallecido del mapa que hemos utilizado para navegar juntos por nuestra vida, y transformar nuestra relación con ella.

Experimentar el duelo, o aprender a vivir una vida que tenga sentido sin nuestro ser querido, es fundamentalmente un tipo de aprendizaje. Dado que aprender es algo que hacemos durante toda nuestra vida, ver el duelo como un tipo de aprendizaje puede hacer que nos resulte más familiar y comprensible, y nos dé la paciencia para que podamos dejar que este importante proceso se desarrolle.

Más allá de la autoayuda

Este libro comparte el espíritu del psicólogo e investigador de la aflicción, denominada la nueva ciencia del duelo del rompedor George Bonanno.

El planteamiento que propone se aplica a aquellas personas que han perdido a su pareja, a un hijo o una hija, a un mejor amigo o amiga, o a cualquier persona muy cercana.

También explora otras pérdidas, como la pérdida de un trabajo, o el dolor que sentimos cuando muere una celebridad a la que admiramos mucho, pero a la que nunca hemos conocido.

No es un libro propiamente de autoayuda pero puede resultar útil para quiénes estén cerca de alguien que está pasando por el duelo, para ayudarnos a entender lo que les está ocurriendo.

La autora examina la aflicción o el duelo desde la  lente neurobiológica con el fin de aumentar la comprensión sobre este proceso desde una perspectiva más holística y ayudarnos a relacionarnos de otra manera con la angustia y el terror que experimentamos al pasar por el duelo.

Los tres personajes del libro (confesión de la autora)

Según la autora "El personaje más importante es tu cerebro, maravilloso por su capacidad y enigmático en su proceso. Es la parte de ti que oye y ve lo que ocurre cuando un ser querido muere y se pregunta qué hacer a continuación.

Tu cerebro es fundamental para la historia, construida a partir de las horas de tu experiencia personal con el amor y la pérdida.

El segundo personaje es la ciencia del duelo, un campo nuevo lleno de carismáticos científicos y terapeutas, así como de los falsos comienzos y los emocionantes descubrimientos de cualquier actividad científica.

El tercer y último personaje soy yo, una persona que siente aflicción y es una científica, porque quiero que confíes en mí como tu guía.

Mis propias experiencias de pérdida no son tan inusuales, pero espero que, a través del trabajo de mi vida, puedas ver desde un nuevo punto de vista cómo tu cerebro te permite llevar a tu ser querido siempre contigo durante el resto de tu vida".

Índice del libro

Cada capítulo aborda una pregunta en particular. El capítulo 1 pregunta, ¿por qué es tan difícil entender que la persona ha muerto y se ha ido para siempre? La neurociencia cognitiva ayuda a responder a esa pregunta.

El capítulo 2 pregunta, ¿por qué la aflicción provoca tantas emociones y por qué sentimos una tristeza, una rabia, unos reproches, una culpa y un anhelo tan intensos? Aquí  introduce lo que se conoce como el sistema de fijación neuronal.

El capítulo 3 se basa en las respuestas de los dos primeros capítulos y plantea una nueva pregunta: ¿por qué tardamos tanto tiempo en entender que nuestro ser querido se ha ido para siempre?. En este se detalla el conocimiento que el cerebro tiene simultáneamente para pensar en este enigma.

En el capítulo 4, ya tenemos suficiente contexto como para profundizar en una pregunta fundamental: ¿qué ocurre en el cerebro durante la aflicción?  y sobretodo : ¿cómo ha cambiado nuestra comprensión de la aflicción a lo largo de la historia de la ciencia del duelo?

El capítulo 5 examina con mayor sutileza por qué algunas personas se adaptan mejor que otras cuando pierden a un ser querido y pregunta, ¿cuáles son las complicaciones en un duelo complicado?

El capítulo 6 reflexiona sobre por qué sentimos tanto dolor cuando perdemos a esa persona amada específica y trata sobre cómo funciona el amor y cómo nuestro cerebro permite que se establezca el vínculo que tiene lugar en las relaciones.

El capítulo 7 habla de qué podemos hacer cuando estamos abrumados por la tristeza a través del conocimiento de la la psicología clínica.

En la parte 2 el libro se centra en el tema del duelo y qué podemos hacer para recuperar una vida que tenga sentido.

El capítulo 8 pregunta ¿por qué rumiamos tanto después de haber perdido a un ser querido. Para ello se muestran cómo nuestras conexiones neuronales y pueden aumentar las posibilidades de aprender a vivir una vida con sentido.

El capítulo 9 cuestiona, ¿por qué querríamos centrarnos en nuestra vida en el presente, si está llena de aflicción? La respuesta incluye la idea de que sólo en el momento presente podemos experimentar también alegría y la condición humana, y expresar amor a nuestros seres queridos que todavía viven.

El capítulo 10 mira hacia el futuro para cuestionarse ¿cómo podría transformarse nuestra aflicción, si esa persona nunca regresará? En este vemos como nuestro cerebro nos permite imaginar un número infinito de futuras posibilidades si dominamos esta habilidad.

El capítulo 11 hace un cierre con lo que la psicología cognitiva puede aportar a nuestra comprensión del duelo como una forma de aprendizaje. Adoptar el punto de vista de que el duelo es una forma de aprendizaje, y que siempre estamos aprendiendo, puede hacer que el serpenteante camino del duelo nos resulte más familiar y esperanzador.

PARTE 1
La dolorosa pérdida del aquí, el ahora y la cercanía
CAPÍTULO 1. Caminar en la oscuridad
¿Cómo entiende el cerebro la pérdida?
Una cuestión de mapas
La evolución se adapta a las circunstancias
El vínculo de apego
Cuando las dimensiones ya no son aplicables
¿Estoy loca?
Buscar en la noche
Llenar los espacios
El paso del tiempo
CAPÍTULO 2. Buscar la cercanía
Estar ahí
Desaparecer
El enfado
Evidencia de la dimensión cercana en el cerebro
Lazos que unen
Sentir aflicción por gente famosa
Perder una parte de ti
Neuronas espejo
Interés empático
CAPÍTULO 3. Creer en los pensamientos mágicos
Aportaciones evolutivas
La aflicción en los primates
Los recuerdos
Dos creencias que son mutuamente exclusivas
¿Por qué el duelo lleva tiempo?
Saber que tenemos pensamientos mágicos
CAPÍTULO 4. La adaptación a lo largo del tiempo
Cómo captar una imagen del cerebro en funcionamiento
Resultados
Los resultados nos llevan a más preguntas
Compartir la ciencia con el público
El viaje del héroe
El modelo del proceso dual del duelo
CAPÍTULO 5. Desarrollar complicaciones
Las trayectorias del duelo
Resiliencia
Aflicción versus depresión
Trastorno de duelo prolongado
La aflicción y la estructura del cerebro
La función cognitiva en el duelo, ahora y más adelante
Psicoterapia para el duelo complicado
El problema para diagnosticar un duelo complicado
CAPÍTULO 6. Añorar a tu ser querido
¿Y tú quién eres?
Topillo marrón soltero busca pareja
Cerradura y llave
Encontrémonos en Nueva York
Soportar la aflicción
Uno no es igual al otro
Un sistema magnífico
CAPÍTULO 7. Tener la sabiduría para conocer la diferencia
Entonces, súbitamente, de la nada
Acordarnos de no dejar al bebé dentro del automóvil
Tienes opciones
Flexibilidad
El lado positivo de la vida
Cuidar de las personas en duelo
La oración de la serenidad
PARTE 2
La recuperación del pasado, el presente y el futuro
CAPÍTULO 8. Pensar mucho en el pasado
Rumiar
Rumiación asociada al duelo
¿Por qué rumiamos?
Estamos juntos en esto
Aceptar
Tomar consciencia
CAPÍTULO 9. Estar en el presente
El pánico
¿Qué nos puede ofrecer el presente?
Insomnio
Un río de gente
Entrar en nuestro interior
Pensamientos de una mente que divaga
El procesamiento inconsciente de la pérdida
El amor
CAPÍTULO 10. Proyectar el futuro
La aflicción y el duelo
¿Cuál es el plan?
Parte del pasado, parte del futuro
La recuperación
El futuro de nuestra relación
Nuevos roles, nuevas relaciones
Alzar el vuelo
¿Cuándo empezaste a amar a esa persona?
CAPÍTULO 11. Enseñar lo que has aprendido
Lo que la ciencia sabe sobre el aprendizaje
Aflicción para principiantes
No se aprende de los consejos
Lo que he aprendido
Agradecimientos
Índice analítico

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