Grand Froid

cartel Grand Froid

Grand Froid

Título original
Grand Froid (Back in Business, en la versión en inglés)
País
Francia, Bélgica y Polonia
Fecha de edición
2017
Duración
86 min
Género
Comedia negra
Director
Gérard Pautonnier
Reparto

Jean-Pierre Bacri, Arthur Dupont, Olivier Gourmet, Féodor Atkine. Philippe Duquesne, Marie Berto, Sam Karmann

Fotografia
Philippe Guilbert y Zoé Vink
Música
Christophe Julien
Montaje
Nassim Gordji Tehrani
Producción
Denis Carot para Elzévir Films
Distribución
Disponible en DVD en lengua francesa.
Estreno en España
No estrenada en España
Público
Sinopsis

Grand Froid  es una película en la que se satiriza el mundo funerario. Una crítica que pone en la misma línea argumental lo absurdo de la vida como de la muerte. 

La historia empieza cuando en el negocio funerario que regenta Edmon Zwek, en un pueblo casi abandonado junto a dos empleados, George y Eddy, de visión bien contrastada entre ambos respecto a su trabajo.

Georges es un viejo sepulturero, cuya preocupación es dejar un epitafio adecuado en un mausoleo distinguido para compensar una vida vacía. Por su parte, Eddy es un joven sin experiencia en el sector, pero soñador y sensible con la vida.

La historia es una metáfora sobre la vida y la muerte, situada en un pueblo belga con un larga calle de edificios en la que frente a frente conviven las pompas fúnebres y un restaurante. El argumento se adentra en un servicio fúnebre que providencialmente les llega: organizar la vela, el servicio religioso y el traslado al cementerio.

Grand Froid se cuenta a través de los ojos de Eddy. Él es el enlace entre todos los personajes, la película empieza y termina con su voz en off. Es desde su visión que el servicio fúnebre se embarca en lo poético y nos coloca resueltamente del lado de vida, a lo largo de la película.

Reflexiones singulares

Para Edmon, el propietario, su negocio es la cruz de la moneda de la vida: "Hay dos personas indispensables en este mundo, la comadrona y el sepulturero. La una acoge y el otro reacompaña. Entre estas, las persona se las arreglan como pueden".

Eddy, quién no sabe bien que hace en la funeraria, mientras conduce el coche fúnebre camino del cementerio le pregunta a Georges: "¿crees que estamos más tiempo no nacidos o más tiempos muertos?" 

Pero la clave de todo el enredo de la película la pone Georges: "Un coche fúnebre jamas da media vuelta, es una cuestión de principios". Y es que en el negocio funerario, se gestiona la muerte por lo que no se admite la posibilidad de la resurrección.

Georges sabe que la muerte es algo concreto, que sucederá cuando la vida en algún momento termina es tan consciente de ello que no quiere que se la arrebatan. En cambio Eddy no se hace estas preguntas con angustia, sino más bien con curiosidad y pregunta "¿es cierto lo de la luz al final del túnel?"

Lo ingenioso del film es que la historia se desarrolla en un paisaje nevado dominado por el frío y las ventiscas con un coche fúnebre perdido en medio de la nada camino del cementerio.Sin duda una metáfora de lo que le ocurre a muchas personas en la vida que se pierden para llegar a ninguna parte.

Un retrato crítico del servicio fúnebre

La historia de enredo entre los empleados fúnebres nos sorprende con un ingenioso giro basado en otra opción filosófica: puede que la vida no sea más que un sueño dentro de otro sueño. Y entonces, ¿cómo sabemos cuando algo es real o no?

Grand Froid, que podría calificarse de comedia negra y está magistralmente interpretada por un elenco de actores que encarnan personajes icónicos, desde los empleados de pompas fúnebres, pasando por el cura y sus monaguillos gemelos, o la pareja que ha encargado el sepelio.

La película, no estrenada en España, se basa en una adaptación de la novela de Joël Egloff titulada "Edmond Ganglion et fils", publicada en 1999 y reeditada con motivo de la presentación del film. El rodaje se hizo en el pueblo belga de Jemappes (el de una sola calle) y en localidades de Kraków, Malopolskie en Polonia.

Trailer en francés

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