Viviendo con la muerte

El pensador Jiddu Krishnamurti (1895-1986) plantea que esta realidad llamada muerte, es sólo el final de todo aquello que una persona conoce. El texto que sigue a continuación está adaptado de una de sus charlas, dedicada precisamente al significado de la muerte.

"¿Podemos conocer y comprender el significado completo de la muerte? Es decir, ¿puede estar la mente completamente vacía, sin ideas ni juicios residuales sobre sus vivencias en el pasado? Si eso es posible o no, es algo que podemos preguntarnos en nuestro interior y meditar sobre ello..

Si la mente simplemente percibe el vivir como sufrimiento, como el ansia de acumular bienes materiales, y tratar de evitar al otro, entonces esta no conoce ni la vida ni la muerte.

La cuestión es liberar a la mente de lo conocido, vaciarla de todas las cosas que ha reunido, adquirido, experimentado, para que se haga inocente y, por tanto, pueda comprender lo que es la muerte: algo incognoscible.

Para descubrir qué es la muerte, no debe haber distancia entre la muerte y tú como persona que estás viviendo con tus problemas y todo lo que te rodea; para comprender el significado de la muerte hay que vivir estando despierto, o sea no del todo muerto o adormecido todavía.

Estamos hablando de morir a las cosas a las que se aferra la mente
Vivir con la muerte
Al descubrir todo el significado de la muerte, su inmensidad y el miedo que provoca, cesan por completo. El miedo es el origen de la separación entre ese hecho que llamas Muerte y ese hecho que llamas Vivir. Imagen: Keni Shoots.

Esta realidad llamada muerte es el final de todo lo que conoces. Tu cuerpo, tu mente, tu trabajo, tus ambiciones, las cosas que has construido, las cosas que quieres hacer, las cosas que no has terminado, las cosas que has estado tratando de terminar, para todas ellas hay un final; cuando llega la muerte.

Ese es el hecho: la finitud. Lo que sucede después, es otro asunto; eso no es importante porque sólo se pregunta cuando se tiene miedo.

Entonces la muerte es algo extraordinario, no es sádica, ni anormal ni tampoco malsana, porque la muerte es simplemente algo desconocido, y hay una inmensa belleza en eso que es desconocido. Y esto no son solo palabras.

Para descubrir todo el significado de la muerte, lo que significa, asumir su inmensidad, no solo la imagen estúpida y simbólica que podamos tener de la muerte.

Este miedo a vivir y el miedo a morir deben cesar por completo, no solo de manera consciente sino también en los niveles más profundos del subconsciente.

Sólo cuando vivimos vidas vacías, tratamos de darle significado a la vida. Y nos preguntamos: ¿Cuál es el propósito de vivir? ¿Porqué nuestras propias vidas son superficiales, sin valor y pensamos que debemos tener un ideal por el cual vivir?.

Todas estas cuestiones son una tontería. Estas surgen del miedo, un miedo cuyo origen es la separación entre ese hecho que llamas Muerte y ese hecho que llamas Vivir.¿Qué significa la muerte en la realidad, no en la teoría?

La muerte no es un debate teórico o un concepto sino un hecho. Por eso cuando un hecho se reduce a una teoría, este se convierte en su propia desgracia. Lo mismo sucede cuando asumimos el vivir con la propia sombra de miedo. Entonces tu vida terminará miserablemente como miserablemente se ha desarrollado.

Mirar la muerte a los ojos
Enrique Simonet, la autopsia
Para descubrir qué significa vivir, no solo con lo que se llama vida, sino también con la muerte, que es lo desconocido, la persona debe profundizar en ello, debemos morir por las cosas que conocemos. Cuadro La autopsia (1890) de Enrique Simonet.

Entonces tienes que descubrir cómo es vivir con la muerte. No se trata de un método; porqué no puedes tener un método para vivir con algo que no conoces. No puedes tener esa idea y decir: "Dime el método y lo practicaré para aprender a vivir con la muerte".

Eso no tiene sentido. La clave está en descubrir qué significa vivir con algo que es asombroso,verlo realmente, sentirlo realmente, ser consciente de esa cosa llamada muerte y de la que estás tan terriblemente asustado; debes verla realmente, sentirla como parte de tu persona. En definitiva, ser consciente de esa cosa llamada muerte y de la que estás tan terriblemente asustado.

¿Puedes imaginar vivir con algo que no conoces? No sé si alguna vez lo hayas pensado de esa manera; puede que quizás no lo hayas hecho.

Cuando a alguna realidad se le tiene miedo se intenta evitarla, no mirarla. A veces nos agarramos a algún ideal o creencia esperanzadora y así pensamos que se evita.

Tienes que descubrir qué significa la muerte y vivir con ella como vivirías con tu esposa o esposo, con tus hijos, tu trabajo, tu ansiedad. Tu vives con todas estas personas y vivencias, ¿no es así? Vives con tu aburrimiento, tus miedos. ¿Puedes vivir de la misma manera con algo que no conoces?

Para descubrir qué significa vivir, no solo con lo que se llama vida, sino también con la muerte, que es lo desconocido, la persona debe profundizar en ello, es decir, aprender a morir por las cosas que conocemos.

Me refiero al conocimiento psicológico, no a las cosas de tu casa u oficina. Estamos hablando de morir a las cosas a las que se aferra la mente. Queremos morir a las cosas que nos causan dolor; queremos morir a los insultos, pero nos aferramos a los halagos. Queremos morir al dolor, pero nos aferramos al placer como una muerte siniestra.

Así pues, por favor, observa tu propia mente. ¿Puedes morir a ese placer, no más tarde, sino ahora? No se razona con la muerte, no puedes tener un debate prolongado con la muerte.

Tienes que morir voluntariamente a tu gusto, lo que no significa que te vuelvas duro, brutal, feo, como algunos de los santos; al contrario, debe asumir ser muy sensible; sensible a la belleza, a la suciedad, a la miseria; y siendo sensible, te preocupas infinitamente.

La vida y la muerte no se dividen; son uno.

Deja morir lo que piensas de ti mismo
Espectro de Brocken, ilustracion de Eugenia Carrasco (2020)
Entonces la vida y la muerte no se dividen; son uno, porque estás muriendo a cada minuto del día para poder vivir cada minuto. Y debes morir todos los días para vivir cada jornada. Ilustración de Eugenia Carrasco, El Espectro de Brocken (2020).

Ahora bien, ¿es posible morir a lo que sabes de ti mismo? La idea de Morir, la estoy tomando cómo si fuera algo muy superficial, por ejemplo, como si fuera un hábito, un hábito particular del que hay que desprenderse.

No debería ser diferente de dejar el hábito de beber o fumar, de abandonar un tipo particular de comida, o del vicio del sexo. Podemos apartarnos de nuestro concepto personal de una idea como la muerte sin esfuerzo, sin lucha alguna, sin conflicto.

Entonces verás que has dejado atrás el conocimiento, la experiencia, los recuerdos de todas las cosas que has conocido, aprendido y vivido. Y cuando lo dejas atrás ya no tienes miedo, tu mente queda asombrosamente clara para observar qué es este fenómeno extraordinario llamado muerte, del cual el ser humano ha estado asustado durante milenios.

Así es como la persona puede observar a lo que se enfrenta. Basta con dejar entrar la muerte en tu vida, lo cual no es una cuestión de tiempo ni tiene nada de desconocido.

Sólo esa mente que no tiene miedo puede observar que se ha liberado de lo conocido: lo conocido de la ira, de las ambiciones, de las codicias, o de las pequeñas y mezquinas actividades terrenales. Todos estos son los conocidos.

Hay que morir para ellos, soltarlos voluntariamente, dejarlos caer sin más, sin ningún conflicto. Y esto es posible; esto no es una teoría. Es con esta actitud que la mente se rejuvenece, se vuelve inocente, fresca. Entonces la mente puede vivir con esa cosa llamada muerte. Entonces verás que la esencia de la vida es completamente diferente.

La vida y la muerte no se dividen; son uno, porque estás muriendo a cada minuto del día para poder vivir cada minuto. Y debes morir todos los días para vivir cada jornada; de lo contrario, simplemente llevas tu existencia a la repetición como un disco rallado en un gramófono, repitiendo, repitiendo, repitiendo.

Cuando realmente tienes el perfume de esta esencia, en tu aliento, en tu ser; y no sólo en raras ocasiones, sino todos los días, despertando y durmiendo, entonces la persona ve por si misma.

Esta es nuestra opción, vivir cada minuto en un mundo en el que no existe lo conocido, pero en el que siempre existe la libertad de lo conocido. Solo una mente así puede ver lo que es verdad, lo que es belleza y lo que es su esencia, desde lo eterno hasta lo eterno".

 

Krishnamurti en Nueva Delhi 1963, charla 5

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