Versiones sobre la muerte en cortometraje

Un cortometraje no deja de ser como un cuento, algo que ilustra una realidad con la que reflexionar, la muerte es el tema de algunos de los cortos seleccionados.

La muerte es aquí protagonista de algunos cortos que a modo de cuento ilustrado nos permite adentrarnos en reflexiones interesantes sobre esta realidad mágica que caracteriza la Vida. Ofrecemos una selección de tres cortometrajes con diferentes visiones para celebrar la muerte.

El cine se inició con los cortometrajes, pues la tecnología no permitía mucho más. La primera película de la historia era un corto: La llegada del tren a la estación (1895), de los hermanos Lumière, tiene apenas un minuto de metraje. Luego, vino la mágica narración de Voyage dans la Lune (1902), de Georges Méliès, de sólo trece minutos.

Pronto esta forma de narrar visualmente, corta, cómo si fuera un relato casi metafórico, un sueño dentro de un sueño, se ha convertido en una rareza. Para acceder a ellas hay que bucear en festivales y en algunas plataformas online.

El arte del cortometraje

El arte del cortometraje quizás está poco valorado, aunque la Academia concede un Óscar también a uno de ellos.

Un ejemplo de las joyas del cotrometraje lo tenemos en 'Father and Daughter'  que ganó en 2000 el Óscar en la categoria "Best Animated Short Film" y que en menos de diez minutos nos muestra una hermosa metáfora sobre el periplo humano transcurriendo sobre una bicicleta.

Father and Daughter es un corto en el que el animador holandés Michaël Dudok de Wit (1953 - ) no sólo ganó una estatuilla, sino que fascinó a Hayao Miyazaki para realizar un trabajo más profundo y que al cabo de varios lustros terminó con otro título que recogía esta reflexión sobre el paso de la vida: La tortuga roja (2017).

Visionar un cortometraje es cómo otear el horizonte de las ideas desde la cima de una cumbre, en la que uno puede permanecer sólo escasos minutos.

Aunque con un metraje limitado, este arte puede hacer fluir reflexiones que, precisamente por lo sintéticas de las mismas, incluso con elipsis, pueden provocar emociones fuera de lo común en comparación con los largometrajes a los que estamos acostumbrados en la gran pantalla.

El cortometraje nos permite muchas posibilidades para reflexionar sobre algunos temas y dar versiones fuera de lo común sobre una determinada cuestión.

Joyas audiovisuales imprescindibles sobre el morir

The Life of Death (2012) de Marsha Onderstijn, con música de Ramon de Wilde  y producida por AKV- St Joost (Holanda). En lo profundo de un bosque impenetrable y lleno de Vida, la Muerte deambula en silencio cual criatura sombría pero realizando su tarea con toda la sencillez que es posible. Su vida sin embargo no le permite más que transitar sin más, hasta que de pronto uno de los animales del bosque rehuye su presencia sin saber muy bien a que le tiene miedo.

Esta exquisita animación se adentra a en una realidad poco habitual y es que quizás hay que dejarse amar por la muerte por lo que esta debe comprender la importancia de morir con amor. 

Un alma perdida

Coda (2014)  dirigida por  Alan Holly producida por Ciaran Deeney (Irlanda),  Este bellísimo y aclamado cortometraje trata sobre un alma perdida que conoce a la Muerte. ¿Puede uno enfrentarse cara a cara con la Muerte para convencerla que nos de más tiempo?. ¿Estamos seguros que hemos sabido aprovechar la vida que podemos gozar? 

Este vídeo se pasea por la inconsciencia con la que a menudo malgastamos nuestro tiempo creyendo que la Vida nunca acaba. No habría que esperar al final para darnos cuenta de que deberíamos haber sido más respetuosos con cada aliento vital que disfrutamos. Existe una versión subtitulada. 

Las posibilidades de la vida

The Life of Death (2015) escrita y dirigida por Marcin Dubiniec y producida por  Papaya Films en asociación con Round Seven Films (Polonia). En este cortometraje, realizado con personajes reales se da muerte a la Muerte y a partir de este evento la protagonista inicia una etapa nueva que le permite darse cuenta sobre las posibilidades que ofrece la Vida y lo importante que es vivirla con intensidad.

Es un corto pues con una idea algo excéntrica, pero tiene la virtud de ilustrarnos con vehemencia la realidad cotidiana ordinaria y así apreciar estos pequeños momentos significativos de cada día que quizás olvidamos. Una propuesta con tintes de comedia negra, pero profundamente conmovedora.

Cenizas eternas

See you (2019),  firma el holandés Ben Brand quién parte de una idea todo lo que lanzamos al mar nos vuelve, pero lo hace desde la sugerente metáfora de andar el camino vital a la inversa. Un corto que es también una advertencia a no destruir la vida sin una profunda gratitud.

La muerte nos muestra también nuestra actitud con la vida. En las cenizas, el cadáver de un ser querido, cuando las esparcimos en el mar o un lugar apreciado por la familia o el fallecido, estas se reincorporan a la naturaleza y desde la misma inician un nuevo ciclo. Con esta historia poética, unos pocos minutos nos acerca a la eternidad.

Se ha exhibido en cines y festivales de la mano Dutch Pathé cinemas.

Compartir :