Biología de la muerte

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Biología de la muerte

Estamos empezando a comprender la relación entre la luz y nuestra biología, y es que los seres humanos somos seres de luz como lo demuestra la emisión de biofotones por parte de nuestras células, luz coherente como la de un láser.

Biología de la muerte

Respirar el ambiente contaminado del aire de muchas de las ciudades europeas (españolas incluidas) es la responsable del incremento de la morbilidad y también de la mortalidad prematura en la ciudadanía.

Biología de la muerte

El compostaje es un proceso microbiológico acelerado que se usa para estabilizar cualquier residuo o despojo orgánico de cadáveres de granja ya que el proceso higieniza los restos cadavéricos.

Biología de la muerte

El misterio de la muerte no es lo que le ocurre al cuerpo físico, el gran misterio sigue siendo el destino de nuestra conciencia. La ciencia sigue aportando datos sobre el fenómeno de la “luz al final del túnel". Curiosamente, ciencia y filosofía acercan posiciones sobre el proceso de morir.

Biología de la muerte

Según la teoría de los científicos Roger Penrose y Stuart Hameroff existe una interacción cuàntica que podríamos asimilar a lo que llamamos alma y por tanto, tras la muerte del cuerpo físico, ésta no moriría o se desvanecería como la matería, sino que regresaría al universo cuántico con el que comparte el universo material.

Biología de la muerte

En las profundidades marinas la vida, este ecosistema que parece estéril, florece gracias a la descomposición del cadáver de las ballenas que llegan a estos fondos abisales. El estudio de este tanatobioma submarino es un logro científico que aporta sorprendentes observaciones.

Biología de la muerte

Definir la muerte es complejo ya sea desde el punto de vista de la biología o medicina como también desde la perspectiva espiritual. El proceso de morir requiere que al final de este no haya dudas de que ha finalizado definitivamente.

Biología de la muerte

El estudio de la sucesión de las poblaciones de insectos que tras la muerte aparecen en un cuerpo que se descompone, va también acompañado de cambios físicos, biológicos y químicos. La ciencia que estudia los insectos de la muerte es la entomología forense.

Biología de la muerte

El olor de la muerte, la del cuerpo humano en descomposición, se describe  como rancio y picante mezclado de aromas de dulzura repugnante. La química forense estudía los olores emitidos durante el proceso de descomposición ya que pueden ser increíblemente útiles.

Biología de la muerte

Los aromas del cadáver son más de 450 sustancias que se desprenden durante la descomposición de un cuerpo humano. Las más conocidas, la cadaverina y la putrescina, y todas ellas cumplen con funciones ecológicas y modifican nuestro comportamiento. Identificar estas sustancias contribuye a mejorar el conocimiento forense.

Biología de la muerte

Un equipo de neurocientíficos ha observado la muerte como nunca antes se había visto basada en la existencia de ondas de despolarización celular. Sintetizamos este fenónemo a la vista de los últimos estudios científicos.

Biología de la muerte

La muerte de una célula es un proceso sorprendentemente y espectacular a juzgar por las imágenes cuando se produce la apoptosis. Las señales que desencadenan la apoptosis se producen en cascada a través de la célula en una onda que se desplaza a una velocidad de 30 μm/min o 2 mm por hora.

Biología de la muerte

La tafonomía forense estudía los procesos post mortem que afectan a la preservación, observación y recuperación de los organismos muertos, adentrándose en la reconstrucción de su biología o ecología, o de las circunstancias de la muerte. La muerte entonces nos habla desde el futuro para explicarnos el pasado.

Biología de la muerte

El estudio de los cadáveres es una practica de la ciencia forense, gracias a los campos de descomposición, la antropología forense ha avanzado en determinar el proceso natural de la muerte,

Biología de la muerte

Detalle paso a paso la sucesión biológica de lo que sucede tras la muerte clínica de una persona y se profundiza en el estudio de la tanatomicrobiota. El proceso que se aprecia a las pocas horas con el llamado rigor mortis forma parte de un proceso biológico imparable.

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