Una funeraria ecológica en Francia

Advitam, un operador funerario creado en 2016 en Francia, ofrece un nuevo estilo en sus servicios fúnebres cuya comunicación no podía ser más innovadora: "Porque algunos viajes cuentan más que otros".

Con este mensaje, esta funeraria durante el otoño 2019 lanzó una campaña publicitaria en el metro de París. Una campaña para explicar un servicio funerario que da una respuesta moderna, humana, ecológica y a un precio justo.

En Francia se publicó en 2016 el libro Funerailles ecologiques. En este se detallan algunas opciones funerarias impensables por ahora en nuestro país como por ejemplo la comercialización de ataúdes de cartón.

Sin embargo, en este país también se está dando el avance del oligopolio. Cada vez más, unas pocas funerarias concentran más poder.

Una comunicación fúnebre sin precedentes
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Publicidad en el Metro de París el otoño 2019 de la empresa funeraria francesa Advitam.

Advitam, ha abierto la era para un nuevo estilo de comunicación en el ámbito funerario. De hecho el propio nombre de la empresa ya es contundente, pues en Francia, es común la expresión ad vitam eternam, (vida eterna o para siempre).

Sin duda, sus creadores, están dispuestos a ofrecer un cambio radical y que la ceremonia funeraria no sea un trámite más o menos organizado como plantean incluso en aquel país la mayoría de los operadores fúnebres.

Lo más interesante de esta funeraria ecológica es que toda su propuesta comunicativa publicitaria rompe tópicos.

En una publicidad lanzada en el último tercio del 2019, los carteles llamaban a "Vous n'en reviendrez pas", una locución que claramente tiene un doble significado en la lengua francesa. Uno el de la propia frase "No vas a volver", pero el otro es de una expresión que traduciríamos por "no te lo vas a creer" (por el precio, claro está).

Comunicación sin precedentes

En colaboración con la agencia de comunicación Australie esta primera campaña de comunicación, decididamente se puede calificar de poco convencional y contraria a los códigos tradicionales del sector.

De hecho que una empresa funeraria plantee un eslogan con doble sentido es innovador. "Partez les yeux fermés" a parte de expresar que partes con los ojos cerrados, el sentido popular en francés de la expresión no puede ser más claro, "con total confianza".

Su mensaje quiere destacar que para el último viaje, uno tiene que sentirse a gusto, en el precio, pero también en el estilo. Lógicamente, serán los familiares quién marca el estilo, pero Advitam busca la implicación de la familia para organizar esta última despedida.

Lo mismo podemos ver en la publicidad destacando la oferta ecológica del servicio. En la publicidad de las aerolíneas es bien común la locución "Partez en classe économique" que en este caso han sustituido por "écologique", pero que el observador asocia también a barato.

En definitiva, es destacable pues este doble sentido en los mensajes que afianza este estilo abierto y moderno. La muerte no es algo que esconder y pagar lo que no toca.

El servicio de Advitam se basa en nuevos valores: la simplicidad, la humanidad, la ecología, y como no un precio justo. Su campaña publicitaria marca un precio mínimo con todo incluido para un servicio básico con cremación: menos de dos mil euros.

 

Partir en clase ecológica
http://jppjp.free.fr/pofun/index.htm
Mensaje ecológico de la campaña pulbicitaria del otoño 2019 de la empresa funeraria francesa Advitam.

El deceso es el momento en que tomamos nuestro transporte hacia un nuevo espacio vital imprescindible. Dejamos el cuerpo físico y hay que solucionar su disposición en un lugar que no cause molestias y a la vez que la despedida deje un buen recuerdo.

Precisamente, por esta gestión de dar tratamiento adecuado a algo que se pudre (con un hedor pestilente y un vasto ecosistema de bichos), existen los servicios funerarios.

Pero con el tiempo, a estas empresas les delegamos, por activa o pasiva, algo íntimo: la ceremonia familiar de despedida. Hoy por hoy pues y en aras a la rentabilidad las ceremonias fúnebres se han deshumanizado. También en Francia.

Sin embargo, en aquel país ya han aparecido cooperativas, empresas y asociaciones con un nuevo talante. Sin embargo, el planteamiento de Advitam va más allá y lanza una apuesta clara de responsabilidad ecológica: Nos comprometemos con unos funerales más ecológicos (Nous nous engageons pour des obsèques plus écologiques).

Acciones a favor del medio ambiente

Y así es. En primer lugar, y aunque sea testimonial,  la empresa planta un árbol por cada servicio funerario que realiza. Hasta la fecha han plantado más de 1500 árboles, lo que supone haber contribuido al ahorro de 225 toneladas de CO2.  En todo caso es un gesto, que intenta visualizar un compromiso fehaciente en la reducción de emisiones de la cremación, aunque sea simbólico.

El ataúd de cartón es ideal para reducir al mínimo la toxicidad de las emisiones del crematorio. Pero a su vez el féretro de cartón aporta un valor de simplicidad en un sector que es todo lo contrario. Tanto los ataúdes como las urnas de cartón reciclado, han sido fabricados en Francia.

Otro aspecto fundamental de su servicio, que tiene mérito en Francia, es haber eliminado los servicios de tanatopraxia, práctica que en aquel país está muy implantada.

Advitam advierte que son conscientes que la preparación temporal del difunto con productos tóxicos no es ecológico y que hay que prescindir de la misma.

La conservación transitoria del fallecido es innecesaria y requiere del uso de productos químicos contaminantes. Un cuerpo difunto tratado con tanatopraxia se convierte en una fuerte fuente de contaminación atmosférica, especialmente cuando este ha escogido ser incinerado.

Finalmente, esta empresa realiza toda la gestión administrativa a través de plataformas digitales y tienen contratada electricidad verde. Además se comprometen también a cerrar las cuentas y suscripciones de los fallecidos.

Y es que terminar con las redes sociales, también reduce el consumo de energía de los servidores informáticos que alojan innecesariamente los datos de los fallecidos. Y todo ello a un precio justo. Increible (tu n'en reviens pas!).

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